- ¡Entren! ¡Entren! ¡Esta es la casa cuántica! ¡Terror, Fascinación! ¿Alguna vez ha sentido sus átomos separarse? ¿Quiere explorar los confines del universo? ¿Quiere estar en dos lugares a la vez? ¡No entre a ver espejitos raros o gente disfrazada en peluche! !Esta es la verdadera experiencia!- grita el dueño del puesto en la feria.
Casualmente vamos pasando por enfrente comiendo algodón de azúcar azul. Contamos una por una las monedas a ver si nos alcanza y nos terminamos la golosina.
- Sí nos alcanza y ya nos subimos al martillo y al otro que queríamos. Entramos ¿no?- Me dice indecisa.
- No puede ser más decepción que el gotcha de dos por dos.- Le respondo con tono poco seguro. -Dos por favor.- Le digo al vendedor.
Subimos las escaleras del remolque mal puesto y pasamos por unas cortinas negras que cubrían la vista del interior. Se ve mucho más amplio por adentro. Parece que hay vías, como montaña rusa pero es muy pequeño el lugar para hacer un recorrido así.
- Esperen aquí por favor.- Nos dice una voz femenina.- No salgan de los círculos rojos e inhalen a la cuenta de tres.
Sale por un costado y empieza la cuenta.
- Uno, dos y...-
Solamente veo una luz azul y un poco de nausea a la cuenta de tres. Empiezo a distinguir las formas y me doy cuenta que ya estoy sentado y asegurado en un carrito con forma de pastilla. Con el techo completo de cristal.
- ¿Están bien?- Nos pregunta un poco preocupada la misma voz de mujer; es una voz tranquilizante.
- Sí- Responde Àgnes.- Todos bien.
- Tienen varias opciones en su tablero.-Continúa nuestra anfitriona.- Hay unas experiencias más intensas que otras. Las más pedidas son el efecto de radiación X, la separación cuántica y la explosión nuclear.
- Yo quiero la explosión o la separación cuántica- Pido apurado.
- Mejor la separación cuántica.- Me lo dice a modo de sugerencia, pero es seguro que ella gana.
- Entonces apriete el botón C, recárguese y respire.-Se despide la voz ahora lejana mientras yo aprieto el botón.
Después de eso, aparezco un poco confundido en la salida del trailer con el dueño del local repartiéndonos un par de bolsas (para el vómito supongo). Ninguno la usó, aunque fue difícil.
- Se sintió como...- Volteo hacia mi compañera.- La eter...
- La eternidad.- Me interrumpe. -No podía distinguir qué parte era yo. En dónde acababa o empezaba mi cuerpo, mis pensamientos. Oía una corriente...
- Como si fueran sonidos a diferentes secuencias. Como si el universo se compusiera de colores chillones pero hermosos y sonidos sin sentido pero armónicos.
- Tenemos que regresar. Hay que ver la de explosión nuclear.
28 de marzo de 2009
Feria cuántica
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Hijo de tu madre, con el comienzo hiciste que me ahogara de la risa ¬¬
ResponderSuprimirMuy interesante tu texto, me llevaste de colada a la separación cuántica.
Muy buenas las sensaciones y las imágenes generadas, hoy fue diferente tu texto porque hasta sentí el mareo.
No sé porque te ríes, si todo lo que digo es en serio. Creo que el ahogo fue por tu tos.
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